Las dificultades sexuales pueden comenzar temprano en la vida o desarrollarse después de haber experimentado el sexo agradable y satisfactoriamente.
Las dificultades pueden ser biológicas, psicológicas o ambas.
Los factores emocionales interpersonales, la falta de confianza y comunicación abierta, los problemas psicológicos como depresión, miedo, culpa, trauma sexual previo, entre otros; pueden desencadenarlos.
Una sexualidad plena y sana ofrece además del disfrute y el placer de vivir, una larga y satisfactoria existencia. Una alimentación balanceada y una actividad física controlada, son la receta ideal para vivir más y mejor, pero; debemos sumar a la lista un nuevo componente, el sexo.
Durante el acto sexual se liberan otras sustancias capaces de fortalecer el sistema inmunológico.
El orgasmo ayuda a proteger contra dolencias cardíacas en razón de que las endorfinas liberadas relajan las paredes de los vasos sanguíneos, facilitando el paso de la sangre y evitando el desgaste de sus paredes.
La actividad sexual se torna enriquecedora para la salud en tanto sea vivida con una actitud mental, que considere lo sexual como algo muy natural. Si la actividad sexual es vivida como una tarea, no contribuye al bienestar general; si por el contrario se torna lúdica, erótica y entretenida, se convierte en un elemento de crecimiento para ambos miembros de la pareja.
Una vida sexual satisfactoria se convierte en antídoto contra la depresión, por la sensación de bienestar que producen las endorfinas; otra consecuencia positiva es el aumento de los niveles de serótina y dopamina, hormonas que nos hacen sentir eufóricos, optimizando el humor y los puentes neuronales.
El sexo mejora la salud en nuestra piel evitando su envejecimiento; al activarse las hormonas sexuales, las glándulas sudoríparas secretan más cantidad de agua y aceites, lo que ayuda a hidratar y proteger la piel; hasta el cabello adquiere más brillo.
En la actualidad las parejas han disminuido su frecuencia sexual, la única y mejor fantasía en el regreso a casa, sigue siendo la cama, pero; para descansar y dormir; los encuentros sexuales cuando los hay, son cada vez, más rápidos y cortos.
Sean generosos en el contacto visual y corporal, sean cariñosos y creativos; un buen masaje, puede transformarse en estupendo afrodisíaco; preocúpense por aumentar su frecuencia sexual y cuidar mucho a su pareja. Ah!, por cierto, cuide su SALUD.
Dr. Ricardo Morales Cordero.
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ricardomorales
en 17/07/2008 0:48:23